Señalan omisiones del órgano electoral de Sinaloa ante denuncias previas sobre presuntas irregularidades en la elección de 2021.
En medio de las investigaciones contra Rubén Rocha Moya por presuntos vínculos con el narcotráfico y señalamientos relacionados con la elección que lo llevó a la gubernatura de Sinaloa, crecen las críticas hacia las autoridades electorales locales.
De acuerdo con la columna Bajo Reserva de El Universal, tanto el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa como el Tribunal Electoral estatal habrían ignorado en su momento diversas acusaciones presentadas por la oposición, entre ellas robo de urnas, presión a funcionarios de casilla y presuntos “levantones” de representantes partidistas durante el proceso electoral de 2021.

La publicación plantea que, ante el avance de investigaciones federales e internacionales sobre Rocha Moya, también debería revisarse el actuar de las instituciones electorales que validaron el proceso y desestimaron impugnaciones.
El tema toma fuerza luego de que autoridades estadounidenses acusaran formalmente a Rocha Moya de presuntos nexos con integrantes del Cártel de Sinaloa y solicitaran acciones judiciales, mientras en México continúan las discusiones sobre la solidez de las pruebas y el alcance de las investigaciones.
La polémica reabre el debate sobre la autonomía y capacidad de los órganos electorales para detectar y actuar ante posibles irregularidades o presiones del crimen organizado en procesos locales.
