El Gobierno Federal anunció refuerzo policiaco y seguimiento diario en medio de la crisis política en el estado.
Luego de que el gobernador con licencia de Rubén Rocha Moya dejara temporalmente su cargo tras señalamientos de autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, presentó una nueva estrategia para reforzar la seguridad en Sinaloa.
Durante una reunión con la gobernadora interina Yeraldine Bonilla Valverde y mandos del Gabinete de Seguridad, Harfuch aseguró que el estado tendrá “especial atención”, con presencia territorial, monitoreo diario y acciones coordinadas entre fuerzas federales y estatales.
Entre las medidas anunciadas destacan la entrega de 100 patrullas a la policía estatal, capacitación de elementos a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional y la instalación de mesas permanentes de seguridad con participación de la Marina, Guardia Nacional, Fiscalía General de la República y autoridades locales.
El funcionario señaló que el objetivo central es reducir delitos de alto impacto, frenar a generadores de violencia y fortalecer instituciones locales, mientras el Gobierno Federal mantiene respaldo total a la administración interina. Además, descartó que previamente existiera obstrucción por parte de Rocha Moya en operativos de seguridad.
La licencia de Rocha ocurre en uno de los momentos más tensos para el gobierno sinaloense, tras acusaciones internacionales que han puesto presión política y mediática sobre la administración estatal.
