La modernización del TLCUEM y la revisión del T-MEC podrían impulsar a México del lugar 10 al 8 entre las economías exportadoras más importantes del planeta.
México podría subir del décimo al octavo lugar entre las economías exportadoras más importantes del mundo entre 2027 y 2028, impulsado por la modernización del Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea (TLCUEM) y la continuidad del T-MEC.
Especialistas del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE) señalaron que ambos acuerdos comerciales permitirán fortalecer las exportaciones mexicanas, atraer más inversiones extranjeras y ampliar la presencia del país en mercados internacionales.
El nuevo TLCUEM será firmado el próximo 22 de mayo y contempla reglas más modernas para facilitar el comercio entre México y Europa. El acuerdo incluye temas como comercio digital, protección de datos, desarrollo sostenible y mayor apertura en sectores como agroalimentos, servicios y compras públicas.
De acuerdo con estimaciones empresariales, las exportaciones mexicanas hacia Europa podrían aumentar entre 10 y 15 por ciento en 2027, mientras que en un plazo de cinco años el crecimiento podría alcanzar hasta 35 por ciento.

Entre los sectores más beneficiados destacan la agroindustria, la industria automotriz, las autopartes, la manufactura avanzada, la energía y la logística, áreas donde México ya tiene presencia estratégica a nivel internacional.
Además, la Unión Europea se mantiene como el segundo inversionista más importante en México. Tan solo en 2025 aportó cerca de 10 mil millones de dólares en inversión extranjera directa, representando más del 24 por ciento del total nacional.
Respecto al T-MEC, autoridades mexicanas consideran que la próxima revisión del tratado será fundamental para mantener el crecimiento económico y aprovechar el nearshoring, fenómeno que ha llevado a múltiples empresas a instalar operaciones en territorio mexicano para acercarse al mercado estadounidense.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el acuerdo con Europa no representa un riesgo para el T-MEC, sino una oportunidad para diversificar mercados y fortalecer la economía nacional frente al panorama global.
